Monday, April 2, 2007

Prólogo a los Zamits


Este Blog consiste en una colección de temas diversos que hemos escrito para nosotros mismos, bajo el epígrafe de ZAMITZ en diferentes momentos de nuestros días, semanas, meses y años, desde niños hasta la fecha, motivados por las circunstancias que nos ha tocado vivir, especialmente cuando dejamos nuestra soledad y otras ocupaciones para asomarnos a este mundo vertiginoso y convulsionado.

Cada vez que abrimos la ventana o salimos a la calle, o escuchamos la radio, vemos televisión o leemos algo de la prensa es inevitable que recibamos algún impacto positivo o negativo que nos hace reflexionar y nos distrae de nuestras principales ocupaciones, obligándonos a dedicarle algún tiempo a considerar el asunto con la esperanza de luego olvidar todo y retomar nuestra rutina habitual. Así que, aunque fuera como simple mecanismo de terapia mental en último caso, escribimos un Zamitz.

A veces, al terminar, se nos ocurre que bien valdría la pena mandarlos a publicar pero no es cosa fácil que algún editor o revista pudieran estar interesados, porque se trata de instituciones dedicadas al lucro o que se cuidan de su "imagen"(?), que darle pedestal a un "free lancer" que lo hace espontáneamente y gratis. De ahí que a veces hemos sentido el impulso de divulgarlos por nosotros mismos, hasta escritos a mano o impresos artesanalmente (que es lo m s que podemos hacer sin depender de otros) y distribuirlos en la calle como simples volantines, para dar finiquito al estado de ánimo y a las frustraciones que nos ocasionan muchas veces esos contactos con nuestro mundo exterior; al cual no logramos comprender ni adivinar hacia dónde quiere ir.

No tenemos pretensiones literaria ni de ensayistas pero sí creemos que las ideas que se plantean también son de interés de mucha gente y a la cual no conocemos; porque lo que hacemos es producto de una reacción al medio, de algo que alguien dijo o escribió y nos gustó o molestó en alguna fibra y nos puso a pensar.

En todo caso, se trata de "nuestras" verdades, las cuales a veces quisiéramos expresar a otros y discutir. Pero se da el hecho que no lo hacemos y todo se nos queda en el tintero, archivado o perdido entre montones de papeles que, como buenos viejitos guardamos quizás con la esperanza de que nuestros hijos o nietos encuentren algo interesante para leer de lo escrito por sus antepasados; aunque estamos casi seguros que todo terminar en la basura, como nuestros cuerpos enterrados en algún cementerio olvidado o tirados en algún terreno baldío.

El nombre "Zamitz" lo he derivado de la palabra rusa: SAMI3DAT, con la que se denominaba la serie de escritos clandestinos que circulaban en la era "soviética", que se leían, se copiaban y se distribuían secretamente entre la gente del pueblo.

Finalmente, nos decidimos a recopilar en un primer volumen un número pequeño de esa clase de escritos que se nos salieron en los últimos meses pasados. Si llegáramos a observar algún éxito en cuanto a la aceptación del público, quizás nos sintamos con fuerzas para producir otros volúmenes o repartir personalmente en la calle cada escrito según nos fuera resultando.

Hemos tratado de ser lo m s respetuosos posible con todas las personas y nuestros lectores de estos Zamitz, pero como se trata de "nuestras ideas" y tenemos derecho a tenerlas, y aún de expresarlas si queremos, es posible que ellas no sean respetuosas de las ideas de otros. Esto último no nos preocupa en lo absoluto; las ideas no son personas, son para pensarlas, discutirlas y expresarlas sin ofender a otros, aunque creemos firmemente que nuestra verdad no tiene que coincidir con la verdad de otros, ni las suyas con las nuestras; lo cual es algo que hemos observado tantas veces en el transcurso de nuestras vidas. Las verdades que creemos por lo general están más cerca de los mitos que de las verdades verdaderas; las verdades científicas, cambian cada veinte años, tiempo más o menos que tarda una nueva generación en formarse para entrar en las universidades.

No obstante, estaríamos dispuestos a discutirlas en cualquier terreno y con cualquiera que lo desee, siempre y cuando podamos evitar todo "argumentum ad hominem" y demás falacias como recurrir al "magister dixit", y enfrentar solo las ideas, previa aceptación mutua de algunos principios ideológicos iniciales y algunas técnicas sencillas de debate; de lo contrario sería difícil una discusión racional que pudiera llevar a conclusiones enriquecedoras de las ideas de cada uno. Y solo perderíamos el tiempo y la calma necesaria para una argumentación seria y provechosa.

A.N.

AN/pc

1 comment:

Cristina said...

Mucha suerte LoneHacker, me parece interesante lo de los Zamits. Yo también tengo muchas ideas, pero ni siquiera las escribo. Lo peor de todo es que no sabía como llamarlas. Ahora lo sé.